Un Comentario

  1. Triste, amorosa y cautiva,
    peno, gimo sin cesar.
    Queriendo a quien no me quiere,
    ¿qué haré si no puedo amar?

    Me aconsejan que te olvide,
    y no te puedo olvidar.
    Como no saben querer,
    se ponen a aconsejar.

    Mi cariño y tu desprecio,
    puestos en balanza igual,
    aunque más pese el desprecio,
    ¿qué haré si no puedo amar?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *