Un Comentario

  1. (…..)
    con sus dos hijas doncellas,
    Blanca Flor y Filumena.
    Pasó un gavilán Turquino,
    se enamoró de una de ellas:
    se enamoró ‘e Blanca Flor,
    y pena por Filumena.
    Ya luego que se casó
    se retiró a lejas tierras.
    Y a los seis meses cumplidos
    llegó a casa de su suegra.
    –Buenos tardes, buena suegra.
    –Buenas tardes, mi buen yerno.
    ¿Cómo quedó Blanca Flor?
    –Ha quedado muy enferma.
    Y le manda a suplicar
    que le mande a Filumena.
    –Filumena, anda a tu pieza,
    ponéte la bata ‘e seda.
    Sube en anca a tu cuñado
    él sabrá pa’ónde te lleva.
    Y a la distancia que andaron,
    ya él de su cuerpo gozó,
    para no salir pillado,
    la lengua le rebanó.
    Por camino iba un pastor,
    con las manos lo llamó;
    con la sangre de su lengua,
    una cartita escribió.
    –Y dícele a Blanca Flor,
    que su marido es traidor.
    Y el diablo le tentaría,
    el diablo no tienta a nadie,
    son engaños de la vida.

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